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Un paisaje de contrastes dramáticos. Dentro de sus 137 kilómetros cuadrados, encontrarás el Cráter Ngurdoto (una versión en miniatura, llena de pantanos, del Ngorongoro), los relucientes Lagos Momella, y la cumbre que roza las nubes del Monte Meru. En un día despejado, el pico nevado del Monte Kilimanjaro se eleva como un fantasma en el horizonte, ofreciendo el telón de fondo fotográfico más icónico de África Oriental.
La Conexión Colobus: Este es el mejor lugar en Tanzania para observar al llamativo mono colobo blanco y negro. Ver a estos “acróbatas del bosque” con sus largas y fluidas colas blancas saltando a través del antiguo dosel de caoba es uno de los momentos más destacados de cualquier visita.
Un Mundo Sin Leones: Curiosamente, aquí no hay leones. Aunque suene inusual para un safari, esto crea una atmósfera única donde jirafas, cebras y búfalos deambulan con una gracia distinta. También lo convierte en uno de los parques más seguros y gratificantes para safaris a pie.
Los Lagos Caleidoscópicos: Los lagos Momella son una serie de siete cuerpos de agua alcalinos, cada uno con un tono ligeramente distinto de azul o verde debido a su contenido mineral único. Son un imán para miles de flamencos, creando un vibrante “espejo” rosa contra las colinas verdes.
La Sombra del Monte Meru: El parque está dominado por el Monte Meru, de 4.566 metros. Su cráter en forma de herradura y su empinada “chimenea volcánica” lo convierten en uno de los picos volcánicos más hermosos del mundo.
El Safari a Pie Guiado: Acompañado por un guardabosques armado, puedes caminar entre manadas de búfalos y jirafas. Es una experiencia sensorial donde percibes el aroma de la salvia silvestre y escuchas el crujir de la tierra bajo tus botas.
Navegando en Canoa por los Lagos Momella: Deslízate en silencio junto a grupos de hipopótamos y cientos de aves acuáticas. No hay mejor manera de apreciar la tranquilidad del parque que desde la orilla del agua.
La Ruta del Borde del Cráter Ngurdoto: Recorre el bosque tropical hasta asomarte al “Mundo Perdido” del fondo del cráter—un santuario pantanoso para búfalos y facóqueros.
Ascenso al Monte Meru: Para los aventureros, una subida de 3 o 4 días hasta la cima del Meru sirve como el “calentamiento” definitivo para el Kilimanjaro o como una impresionante hazaña independiente.